26/1/08

ERRANTE DE OTOÑO

La barba larga y espesa,
anidada de blancos sueños,
el hueco de los ojos que alberga
una mirada copada de hastío.

La piel plagada de caminos viejos,
caminos cansados y yermos;
los zapatos tristes de andar,
sobre los mismos errores eternos.

Las manos surcadas de misterios
que hace tiempo olvidaron ,
en qué cuerpo se posaron,
en cuál sus anhelos perecieron .


Vuelve este otoño, porque en ti
aún la luz refleja y me alimenta
con el latido de tu voz pausada
por entre tus manos abiertas.


María